La misma fuente… la guitarra
Mi primer contacto con la guitarra fue en la adolescencia. Los primeros sonidos que me llamaron la atención fueron el skank sencillo y cautivador del querido Nesta.
Con el tiempo, el corazón y el oído se abren, buscando nuevos sonidos, colores distintos, partiendo en busca de nuevos horizontes.
Todas esas emociones me devolvieron a la misma fuente… la guitarra.
Los primeros pasos
Fue entonces cuando llamé a la puerta de un lutier de Lyon. Rodolphe Chollier me acogió como un padre en su mundo de aromas a madera. Siempre de buen humor y a veces bromista, me inició en los mecanismos de la guitarra y en su funcionamiento. Gracias, Rodolphe: contigo di mis primeros pasos en este hermoso universo.
Después contacté con el Instituto Tecnológico Europeo de los Oficios de la Música (ITEMM), en Le Mans.
Una intensa vuelta a los estudios…
Clases de taller para aprender las bases del oficio: la reparación y el ajuste de guitarras y bajos.
Distintos lutieres intervienen en diversos campos: ensamblajes y mecánica de la madera, electrónica, barnices, fabricación de herramientas, afilado, etc.
Y también en el programa: dibujo técnico, matemáticas aplicadas, acústica, musicología, organología, solfeo, informática, inglés.
Dos periodos de prácticas durante la formación. Una vez más, el lutier Rodolphe Chollier me acogió en su taller.
Después, muy rápidamente, comencé una nueva formación, esta vez centrada en la construcción de instrumentos tradicionales.
El señor Chance
Aquí conocí a alguien muy importante para mí: el constructor Chance (sí, de verdad se llama así — significa «suerte» en francés), especializado en la construcción y reparación de zanfonas. Raymond es un hombre de complexión imponente, de una generosidad sin límites, que responde a todas tus preguntas sin ninguna reserva.
Juntos nos lanzamos a construir 2 guitarras flamencas… Las primeras guitarras de los dos. Una aventura magnífica y momentos excelentes compartidos. ¡Nunca se lo agradeceré lo suficiente! Fue un gran honor haber sido tu humilde alumno. Gracias, señor Chance.
Unas prácticas en Marruecos
Para seguir, unas breves prácticas en Marruecos, con un lutier de mucho talento en Casablanca. Construyó su primer oud a los 7 años con su padre, también lutier. Khalid Belaiba también me permitió vivir una experiencia fuera de lo común. Incluso tengo algunas anécdotas para los curiosos…
Gracias por invitarme y abrirme las puertas de tu taller. Gracias por tu generosidad y por esos buenísimos momentos en la «escuela».
Nuevo comienzo, nuevo taller
De vuelta en Francia: nuevo comienzo, nueva experiencia, regreso a la luthería, en mi nuevo taller.
Paso algunas noches en vela reencontrando mis maderas tan preciadas
Como un amante que partió hace tiempo, las redescubro con mis manos, con toda suavidad
Acariciándolas, sintiendo sus fibras, dejándome invadir por sus aromas
¡¡¡Qué felicidad!!!
Prácticas en Málaga
Nueva escala, rumbo a Andalucía. Me voy un mes a Málaga, al taller del lutier Pablo Requena.
Un mes de trabajo codo con codo, mano a mano con Pablo. Él comparte sus gestos, su método, su mirada sobre el instrumento, y yo lo acompaño en el banco, día tras día. Más que una formación: una verdadera colaboración, de esas que hacen crecer a un lutier.
Gracias, Pablo, por tu confianza, tu paciencia y tu acogida. ¡Muchas gracias, maestro!
Mi lema: ¡nada se da por sentado!
Vuelvo a la construcción de guitarras de cuerdas de nailon (clásica y flamenca). ¡Siempre hay que probar, volver a empezar, mejorar! Con cada nueva creación busco, pruebo y aprendo.
Trabajo con diferentes maderas; todas tienen su carácter y distintos colores sonoros. Trabajo su grosor según su rigidez y densidad. Trabajo el varetaje: busco, modifico y comparo. Y, por supuesto, trabajo el sonido, el equilibrio, la dinámica, la afinación y también la comodidad de ejecución.
El lutier trabaja ante todo para el músico.
Su trabajo debe estar en sintonía con sus gustos y expectativas.
Se convertirá en mediador, en busca de un equilibrio entre el Hombre y la Materia…
¡bonitos momentos para compartir!