Cuidar su instrumento

Consejos

Algunas reglas sencillas para mantener su guitarra o su bajo en buen estado.

La limpieza

Antes de coger el instrumento para tocar: ¡lávese las manos!

Los dedos sucios y/o grasientos ensuciarán el diapasón y las cuerdas. Las manos sudorosas y húmedas reducirán la vida útil de sus cuerdas.

Cuando termine de tocar, limpie las cuerdas con un paño. No olvide pasarlo entre el diapasón y las cuerdas: así eliminará todo el sudor y retrasará la oxidación de las cuerdas.

El almacenamiento

Su guitarra o bajo está hecho de madera, así que conviene respetar algunas reglas. La madera es un material sensible que reacciona muy rápido a los cambios de temperatura y/o humedad, sobre todo en los instrumentos acústicos.

Un cambio rápido de temperatura y/o humedad alterará la mecánica de la madera. En el mejor de los casos, su instrumento se volverá inestable. En el peor, su integridad se verá afectada: grietas, despegue del varetaje y del puente, etc.

45 – 60 %Humedad ideal
18 – 22 °CTemperatura adecuada

Para evitar este tipo de problemas

  • No guarde sus instrumentos en habitaciones demasiado húmedas.
  • Al contrario: no ponga sus instrumentos junto a la chimenea ni contra el radiador.
  • ¡Cuidado con la llegada del invierno! Solemos calentar demasiado y el aire caliente hace bajar la humedad del ambiente. ¡Así que esté atento!

Una humedad demasiado baja provocará casi siempre grietas: la madera se contrae y acaba rajándose. Con una humedad demasiado alta, los encolados se ponen a prueba y pueden despegarse.

El mantenimiento

El diapasón

  • En diapasones sin barnizar limpios (palisandro, ébano)
    Recomiendo aceite de limón cada 6 meses. Aplíquelo en poca cantidad directamente sobre el diapasón, entre cada traste… extiéndalo bien. Deje que el aceite penetre en la madera (1 minuto como mínimo) y luego retire el exceso con un paño.
  • En diapasones sin barnizar sucios (ébano o palisandro)
    El aceite de limón también es eficaz para limpiar el diapasón. Pero si la guitarra tiene uno o varios años, el diapasón nunca se ha limpiado y la suciedad se ha incrustado: humedezca ligeramente el diapasón con aguarrás y, con lana de acero (triple cero como mínimo), frote el diapasón en el sentido de la veta hasta que desaparezca la suciedad.
  • En diapasones barnizados
    Pase un paño limpio y seco en cada cambio de cuerdas. Mejor si es de microfibra.

Los barnices

Use un paño limpio y seco de microfibra. Si el barniz está muy sucio, la nafta («essence C») va muy bien y es compatible con los barnices de poliuretano y de nitrocelulosa. Si quiere recuperar un barniz que se ha matizado un poco, el super nicko funciona muy bien. Si no, utilice productos específicos a la venta en su tienda de música. Otros productos o disolventes: mejor evitarlos.

El transporte

Algunas reglas básicas para cualquier trayecto, largo o corto: el instrumento debe ir en una funda adecuada; no debe bailar dentro, sino estar bien sujeto. Su estuche debe ser lo más rígido posible.

Para trayectos largos

Ya sea en avión, tren o coche — sobre todo en avión: ¡destense las cuerdas! Si no, puede llevarse una mala sorpresa al llegar.

En coche, nunca circule con la guitarra bajo la luna trasera. Por dos razones:

  • En verano, la alta temperatura bajo la luna pondría su instrumento en grave peligro. ¡Riesgo de despegue total o parcial! (Sí, es verídico: ¡ya he visto una guitarra antigua convertirse en un kit!)
  • En caso de frenazo de emergencia, ¡su instrumento sería un auténtico proyectil!!!

No olvide que el maletero se convierte en un auténtico horno en verano.