La limpieza
Antes de coger el instrumento para tocar: ¡lávese las manos!
Los dedos sucios y/o grasientos ensuciarán el diapasón y las cuerdas. Las manos sudorosas y húmedas reducirán la vida útil de sus cuerdas.
Cuando termine de tocar, limpie las cuerdas con un paño. No olvide pasarlo entre el diapasón y las cuerdas: así eliminará todo el sudor y retrasará la oxidación de las cuerdas.